viernes, 22 de mayo de 2009

De la inquietud


Hélène está de acuerdo en muchas cosas con el autor del libro que se está leyendo, aunque no sea una experta en retretes japoneses. Pero Hélène también está en total desacuerdo con muchas cosas que pasan a su alrededor, y no tan a su alrededor.

Hélène últimamente está nerviosa. Más nerviosa de lo que habitualmente está. Espera alguna que otra respuesta. Hélène espera respuesta incluso a preguntas que hizo y se hizo hace ya algún tiempo, y a preguntas que acaba de hacer y hacerse hace un momento. Hélène incluso ha comenzado a buscar alguna de esas respuestas, y no sabe cómo tomarse algunos descubrimientos que ha hecho.

A Hélène no le gustan las sorpresas ni la incertidumbre. No le gusta no saber. A Hélène tampoco le gusta no controlar y mucho menos tener que esperar.

3 comentarios:

Unknown dijo...

Darling, la paciencia y estar en donde debemos estar al final termina dando resultados. No desesperes o la obcecación no te dejará ver el camino!

Unknown dijo...

Una de darle vidilla a esto, no??

Pigeon P. dijo...

eso es, paciencia...
y acabar acostumbrandose al hecho de que el mundo está hecho con sorpresas...