
Hélène se sorprende a veces de lo poco que valora sus capacidades. Aún estando convencida de la imposibilidad de alcanzar ciertas metas, no escatima en esfuerzo. Esfuerzo que por otro lado, suele verse compensado en la mayoría de las ocasiones.
Hélène va a empezar a creer en eso de "quien quiere, puede". O mejor, va a empezar a aplicárselo. Sobretodo en esas cosas donde muestra debilidad. Hélène no es débil. Y si quiere puede. Aunque le duela.
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