Desidiosamente risueña por el autosometimiento a la decadencia de algunos, Hélène comienza a sospechar que este año los Reyes Magos no van a pasar por su lustroso zapato.
1 comentario:
Anónimo
dijo...
Hélène se merece el mundo en su zapato. Hélène no merece a esos algunos.
1 comentario:
Hélène se merece el mundo en su zapato. Hélène no merece a esos algunos.
Publicar un comentario